martes, 26 de febrero de 2008

Saber reír

" Una cielo gris se extendía sobre la ciudad. La pequeña Ana tenía que salir a una reunión con sus compañeras de la escuela para visitar un museo. La tarea de la secundaria.

Empeñada en cumplir con su obligación, agarró una chamarra ligera, tomó una libreta y se aventuró a la calle. Las calles poco a poco se iban quedando desiertas. Cuando empezó a sentir una suave y brisa fría que acariciaba sus mejillas. Apresuró el paso y al llegar al lugar convenido se dio cuenta que era la primera en llegar. Pero cómo, si había llegado cinco minutos tarde. Sólo una de sus compañeras llegó corriendo unos minutos después.

Y junto a su amiga llegó una simpática lluvia que poco a poco se volvió más intensa. Todas mojadas llegaron a las puertas del museo donde les prohibieron el acceso, iban hechas una sopa. Ambas se sentaron un rato en la puerta, contrariadas. Al cabo de un rato, viéndose una a la otra, cara a cara, comenzaron a reír y regresaron a sus casas chapoteando entre los charcos."


A veces no todo sale como nosotros quisiéramos: las personas, las instituciones, y hasta la naturaleza nos fallan. Lo importante es no fallarnos a nosotros mismos. Hay cosas que no podemos cambiar, suceden y basta. Lo que importa es que esas cosas que no salen como quisiéramos no nos hagan estar como no queremos. Lo dice el refrán: "Al mal tiempo, bueno cara".


Buenos y alegres días!!!

No hay comentarios: