martes, 6 de enero de 2009

En busca de Jesús


Los magos de oriente vieron la estrella y emprendieron un camino para encontrar a Jesús para adorarlo. Herodes, también quería encontrar a Jesús, pero para destruirlo por ser un peligro para su proyecto de poder.
¿Por qué buscamos a Jesús?
Buscar a Jesús para aceptarlos como nuestro Señor nos trae la salvación; buscarlo para que no interfiera en nuestros planes nos encierra en nuestro propio egoísmo.
Buscar a Jesús es arriesgarnos a vivir lo inesperado, buscar a Jesús puede cambiar tu vida, buscar a Jesús te abre a la esperanza.
Que la estrella te guíe hacia la salvación! Feliz día de reyes!
(Recuerda que encontrar el "monito" en la rosca, antes era un signo de bendición, no te lo comas ni lo escondas... partir la rosca es una alegoría de la búsqueda de Jesús)

lunes, 5 de enero de 2009

Mas allá del dinero


Cuenta la historia que una familia pobre que tenía la facultad de tomar todas las cosas por su mejor lado, y una mujer rica se interesó por ayudarlos. Pero un día, la visitó un vecino de la familia pobre y le dijo que la estaban embaucando: Los niños de aquella familia siempre comen cosas deliciosas, lujos que ni yo puedo permitirme - dijo el vecino.

La mujer rica fue a visitar esta familia al mediodía. Estaba parada junto a la puerta, a punto de llamar, cuando oyó que una de las niñitas le preguntaba a otra:
- ¿Te vas a servir asado hoy?
- No, creo que comeré pollo asado -respondió la otra niña-.

Al oír esto, la mujer golpeó la puerta y entró inmediatamente. Vio a las dos niñas sentadas a la mesa en la que habían unas pocas rebanadas de pan seco, dos papas frías, un jarro de agua y nada más. A sus preguntas, contestaron que se hacían de cuenta que su pobre comida era toda suerte de manjares y el juego hacía que la comida les fuera un verdadero festín: Usted no sabe lo delicioso que es el pan cuando una lo llama torta de frutillas. Pero es mucho más rico si lo llamas helado de crema - dijo la otra niña.

La señora rica salió de allí con una nueva idea de lo que significa el contentamiento. Descubrió que la felicidad no está en las cosas, sino en los pensamientos. Acababa de aprender lo que Salomón había dicho tanto tiempo antes, que "El ánimo del hombre lo sostiene en su enfermedad; pero perdido el ánimo, ¿quién lo levantará?"

No pidamos que cambie nuestra suerte, pidamos ser transformados nosotros, y nuestros pensamientos. Entonces, veremos que hay bendiciones que nos aguardan en la suerte que nos ha correspondido.

Autor Desconocido

domingo, 4 de enero de 2009

Lo más importante, disfrutar lo que haces


Más que preocuparte por si los demás te aprecian, lo más importante es valorarte a ti mismo, ser consciente de tus propias capacidades y cualidades. También de los defectos o carencias, con los cuales habrás de trabajar un poco todos los días para irlos superando. Seguramente no eres perfecto, pero sin duda eres perfectible. Cada día puedes ser un poco mejor. Y en la medida que te quieras a ti mismo y te aprecies, los demás también lo harán. Y si en esas condiciones alguien no te aprecia, no merece que le des mucha importancia.

Seguramente pasas gran parte del día en tu trabajo o en la escuela. El mayor tiempo de tu vida transcurre allí, así que es mejor que trates que te guste lo que haces. Toda labor es importante si la haces con cariño y la realizas bien. Cada función es igualmente necesaria, pues forma parte de un proyecto más grande. Ninguna máquina funcionará en forma correcta si un humilde tornillo está suelto. Te ayudará a valerte como persona si haces bien lo tuyo. Un esfuerzo adicional ayudará a generar una actitud favorable hacia el éxito. Da siempre un poco más de lo que te piden. Aprende un poco más de tu tarea: pregúntate de donde viene y hacia donde va.

Es conveniente mantener siempre una comunicación franca y respetuosa con tus superiores. No supongas intenciones. Antes de gastar demasiada energía mental tratando de sacar conclusiones, es mejor preguntar si lo estás haciendo bien, si necesitan un cambio de ti o cómo puedes mejorar un procedimiento. Infórmate claramente de lo que esperan de ti y muestra tu disposición a aprender y superarte. Desarrollar las actitudes indicadas, no sólo mejorarán tu autoestima sino que generarán hábitos favorables para mejorar tu calidad de vida.

sábado, 3 de enero de 2009

La magia de una sonrisa


Hace unos años, en la época en que los grandes almacenes hacen grandes rebajas, a una amiga, Paula, le pasaron unas cuantas cosas divertidas. Mirando vestidos de baño en un enorme mostrador, se abrió camino, entre empujones y apretones, hasta llegar a la empleada encargada de la sección.
- Por favor, ¿me podría decir si tiene el mismo modelo en rojo?
La empleada le contestó:
- Lo que hay aquí es todo lo que hay.

Ante tal respuesta, mi amiga, impulsiva e impaciente, tiró el vestido de baño al suelo, protestó airadamente por el mal trato recibido y se prometió a si misma ¡no volver a comprar en esos grandes almacenes en la vida!

Más calmada, unos días después, pasó por casa y conversamos sobre el asunto. Intenté indagar cómo le ha ido con sus compras luego de haber recibido un trato deplorable en una cadena de almacenes de ropa.
- Mira Pili, estoy encantada. Entré al departamento de verano en otra cadena de almacenes y le expliqué a una de las señoritas el tipo de modelo y el color que deseaba.
- ¿Y enseguida te enseñó todo el muestrario de vestidos de baño color rojo?
- Pues no. Simplemente me miró a los ojos y ¡me sonrió!
- ¿Te sonrió?
- Me sonrió y me trató con tanta dulzura que, a pesar de que no tenía nada en rojo, compré tres vestidos de baño, en azul, violeta y amarillo.

¡Estos son los milagros que provocan una simple y dulce sonrisa! Una sonrisa es la diferencia entre una venta exitosa y un inventario de artículos que no se venden; es la frontera entre la amistad o el rechazo; y, a veces, en un nivel político puede llegar a significar la guerra o la paz.

Autor Desconocido

viernes, 2 de enero de 2009

Parábola del Amor


«Te moldearé», le dijo el hacha al pedazo de hierro mientras descendía con toda su fuerza sobre uno de sus costados. Pero a cada golpe que le daba iba perdiendo su filo, hasta que, después de un rato, aquella herramienta no pudo más: había quedado completamente obtusa.

«Déjenmelo a mí», repuso el serrucho mientras clavaba sus dientes en el pedazo de hierro, los cuales fueron desapareciendo uno a uno.

«Yo me encargaré de moldearlo», profirió con arrogancia el martillo, mientras se burlaba de sus compañeros que había fracasado. Pero después de varios golpes se le quebró el mango y se le desprendió la cabeza.

«¿Me permiten probar?», inquirió humildemente una pequeña llama. Los tres se rieron a carcajadas, pero se lo permitieron porque estaban convencidos de que también iba a fracasar. Sin embargo, aquella llamita cubrió el pedazo de hierro; no se desprendió de él, lo abrazó y lo abrazó hasta volverlo blando y darle la figura que quería. Aquella pequeña llama logró lo que las otras tres poderosas herramientas no pudieron alcanzar…

…Existen en el mundo corazones duros que pueden resistir los hachazos de la ira, los dientes del odio y los golpes del orgullo y del rechazo, pero, por más severo que sea el corazón de la personas, no podrá resistir los embates del amor; porque el amor es la fuerza más poderosa del mundo.

Buenos Días

Revista Misión Joven

jueves, 1 de enero de 2009

"Don Bosco tenía los ojos bien abiertos"


(CIAN, Luciano El sistema educativo de Don Bosco, ed. CCS, Madrid 2001(3), p.182)

Cada vez estoy más convencido que la Obra de Don Bosco fue lo que fue gracias a su mirada inicial. Don Bosco supo abrir los ojos, mirar a su alredor y percibir en los jóvenes la llamada de Dios. Me llama la atención que la mirada de Don Bosco no fue la de un sociólogo, la de un psicólogo o la de un educador social. Don Bosco se insertó en la mirada de Dios sobre el ser humano, en este caso sobre los jóvenes. Miró con el Espíritu y vio el sueño de Dios sobre los jóvenes. Fruto de esta percepción surgió su compromiso con Dios para hacer cumplir estos sueños.

Esta es la agudeza de percepción que Don Bosco vivió y propuso a sus salesianos y educadores. No se trata de mirar, cual fisgón, es más bien una actitud de apertura y receptividad, una intención de caer en los detalles, de descubrir las relaciones, de hacer síntesis de lo visto. Sin una mirada aguda, abierta, comprometida… difícilmente veremos en los jóvenes lo que hay que ver y lo que ellos necesitan que veamos. Podemos seguir mirando a otra parte, podemos continuar observando los defectos y calamidades, podemos persistir en lanzar miradas de futuro cargadas de pesimismo… pero si optamos por este camino estamos en el deber moral de preguntarnos ¿es ésta la mirada de un educador salesiano? ¿merece el joven estas miradas cansadas y resignadas? Más bien no. Yo apuesto por el optimismo, la esperanza, la confianza, el entusiasmo, el trabajo comprometido… esta opción me convence más y me hace sentir más salesiano.

miércoles, 31 de diciembre de 2008

POR FIN!!!

Después de mucho esperar, de nueva cuenta comenzaremos la publicación de los Buenos Días... pero este espacio, puede ser también un lugar en que nos compartas tus buenos pensamientos, ¿cómo?, envíalos a salesianosmeg01@gmail.com

Comenzaremos un año nuevo y
recalentaremos la esperanza...
¡¡¡Dios te llene de bendiciones en este 2009!!!